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Mostrando las entradas etiquetadas como Adviento

Que salgan pronto

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  No decían “buenas tardes”. No decían “que se mejoren”. Decían “que salgan pronto”. Ese era el mantra que la mayoría de las personas decían al salir de la oficina médica.  Conseguir médicos especialistas en Puerto Rico es cosa complicada. Contamos con una de las escuelas de medicina más prestigiosas en la región. Sin embargo, gran parte de nuestros médicos especialistas se ven en la necesidad de emigrar al Norte – como muchas otras familias que a través de los años se unen a las cerca de ocho millones de personas puertorriqueñas que viven fuera de la Isla. La realidad de esta colonia (primero española y ahora estadounidense) es complicada – tema para otra ocasión. Cuando se consigue al médico especialista, si tiene espacio, la cita es otorgada para dentro de tres, cuatro, y a veces, seis meses. En tres meses el tumor crece. En tres meses los pulmones se siguen deteriorando. En tres meses la condición que nos haya llevado a buscar la cita médica puede tornarse irreversible. Un...

¡Cómo quisiera...!

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¡Cómo quisiera que rasgaras los cielos y bajaras! ¡Que los montes se derritieran ante ti como ante un fuego abrasador que todo lo funde, como un fuego que hace hervir el agua! ¡Así tu nombre sería reconocido por tus enemigos, y las naciones temblarían en tu presencia! (Isaías 64:1-2, RVC) Gran parte de la cristiandad comienza hoy la celebración de una temporada litúrgica conocida como “Adviento”. Esta temporada —que precede a la Navidad— se caracteriza por su énfasis en la espera de aquello que deseamos que ocurra, pero aún no acontece. En los tiempos del antiguo pueblo de Israel, esta espera estaba enmarcada en el anhelo de la restauración de la ciudad de Jerusalén y retorno del pueblo exiliado. En los tiempos del pueblo cristiano la espera está enmarcada en el retorno de Cristo. Ambos casos suponen una intervención de Dios en medio de las precarias situaciones humanas. El pasaje bíblico que hoy nos inspira hace patente ese deseo intenso por una intervención divina: “¡Cómo quisiera q...

Mientras tanto

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"Pero no olviden, amados hermanos, que para el Señor un día es como mil años, y mil años como un día. 9 El Señor no se tarda para cumplir su promesa, como algunos piensan, sino que nos tiene paciencia y no quiere que ninguno se pierda, sino que todos se vuelvan a él."  (2 Pedro 3.8-9) [ Pulse aquí para continuar la lectura del pasaje bíblico completo.] Han pasado 39 semanas desde que lo que considerábamos “normal” en nuestro diario vivir fue interrumpido por la pandemia en el Sur de la Florida. Muchas personas pensaron que sería cuestión de unas pocas semanas, quizás unos pocos meses, antes de regresar a nuestra normalidad. Otros pensábamos que no se trataba de algo pasajero, sino de un periodo de tiempo más extenso. Sea como sea, ya han transcurrido nueve meses que dejan sentir su peso creciente sobre nuestro estado de ánimo. Más aún, la noticia de las vacunas que están siendo aprobadas para uso general, queda empañada con la realidad de que pasarán muchos meses antes de qu...

Dios te ha concedido su gracia

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Olivia Hussey interpretando a María en "Jesus of Nazaret" (1977) (Una reflexión inspirada en Lucas 1.26-38 .) En un sermón reciente indiqué que la época previa a la celebración de la Navidad me produce sentimientos de tristeza. En esta ocasión elaboraré un poco más el por qué de mis sentimientos de incomodidad.  La temporada festiva en nuestra sociedad es una constante contradicción. Veamos... (1) La Navidad, propiamente como estación litúrgica en el calendario cristiano comienza el 25 de diciembre y se extiende hasta la fiesta de la Epifanía el 6 de enero. No obstante se hace difícil celebrar plenamente la temporada de Adviento cuando el comercio nos lanza su versión de la navidad aún antes de celebrar el “Día de Acción de Gracias” (“Thanskgiving”). (2) Se supone que la Navidad celebra el nacimiento del ser humano más humilde, sin embargo se celebra actualmente en medio de una inundación de gran opulencia, excesos y frivolidad (si tiene usted alguna duda de esto...

¡Manténganse despiertos!

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«En cuanto al día y la hora, nadie lo sabe, ni siquiera los ángeles en el cielo, ni el Hijo. Sólo el Padre lo sabe. Pero ustedes, presten atención y manténganse atentos, porque no saben cuándo llegará el momento …  Esto que les digo a ustedes, se lo digo a todos: ¡Manténganse despiertos!» (Marcos 13.32-33, 37 RVC) La gente que vivió antes del nacimiento de Jesucristo había pasado varios siglos en expectativa.  Aquel pueblo tenía la esperanza de la llegada del mesías prometido en la literatura profética, pero cuando el mesías llegó, pasó desapercibido (excepto por unos pocos de los más humildes y pobres).  Las hijas y los hijos de Israel no estaban alerta.  Se encontraban sumergidos en medio de su complicada existencia colectiva: la ocupación imperial, la pobreza, las injusticias, las carencias, las enfermedades, los conflictos étnicos, las desigualdades sociales, la corrupción religiosa... en fin, males que acompañaban a la humanidad en la antigüedad (y que aún ...

Para que no caigan en la locura

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Salmo 85.8-13   La vida es complicada, es difícil, y nos presenta retos, problemas y tragedias personales y colectivas. En ocasiones dichas circunstancias adversas son tan frecuentes que puede parecer una historia que no tiene fin. Más allá de la experiencia personal, una mirada a los medios noticiosos nos permite ver cuán lastimada e stá la humanidad en todas partes. Hay quienes sienten que tanta mala noticia pudiese llevarles "al borde de la locura”.   Guerras, levantamientos, terremotos, hambre, pestilencias, intolerancias y persecuciones de todo tipo, angustias, traiciones, fragmentación familiar, confusión, miedo ... son experiencias que han acompañado a la humanidad desde que el mundo es mundo. En estos tiempos nuestro poder destructivo es mayor, así como la tecnología por la cuál se difunde la información de los acontecimientos, no obstante el dolor humano y las ansiedades trascienden las épocas y las culturas. Por eso podemos identificarnos con las palabras...