jueves, 20 de octubre de 2011

La glorificación de la violencia doméstica

(c) 2014. Foto por Lidia Amparo Añorga. Usada con permiso.
"Violencia doméstica" es el nombre que especialistas de la conducta humana han dado al maltrato en el seno del hogar.  Generalmente se manifiesta de parte del hombre hacia la mujer y/o los(as) niños(as).  Su fuego se alimenta de la falsa premisa de que el hombre/varón es superior y tiene - por derecho divino - poder total sobre su pareja (la mujer) y sus crías (los niños/as).

Reciéntemente leí un cartel la siguiente frase: "A man that treats his woman like a princess, is proof that he has been raised by a queen".  Debo confesar que me gustó la frase, me pareció "cute", como dicen en inglés.  Me parece que la misma apunta hacia la realidad de que el maltrato (o el buen trato) se aprenden en el seno del hogar.  No obstante, observo en la frase citada la expresión "his woman", lo que implica que la mujer es su posesión.  Esto me hace recordar una canción del folclore puertorriqueño, titulada "Mi jaragual", cuyo coro reza:

"¡Qué inmenso, qué inmenso, ser el dueño de la finca y la mujer!"
Es como si el hombre, el patriarca, el macho, dijese: "Tengo una finca, cuatro cabras, dos vacas, cinco caballos, dos bueyes, un perro y - también - una mujer".

No hace mucho leía en un medio de comunicación una estadística que señala que en una de cada tres parejas que salen (date) ocurren episodios de violencia física.

Para que la violencia doméstica disminuya y eventualmente se erradique, se necesita un cambio de paradigmas, es decir, un cambio en el entendimiento del hombre como dueño, el hombre como "el rey del hogar", el soberano de quienes habitan bajo "su" techo.  Lo que dificulta ese cambio de paradigmas tan necesario es el hecho de que se sigue transmitiendo la falsa idea de que el hombre como "dueño" tiene el poder de maltratar a su pareja y que eso "está bien".  En pleno Siglo 21 se sigue promocionando esa ideología patriarcal por medio de canciones como "Manos al aire" interpretada por Nelly Furtado y "Love the way you lie" interpretada por Eminem y Rhianna, ambas romantizando el maltrato en la pareja y haciéndolo parecer "sexy":








Mientras a nuestras niñas y niños se les sigan dando ejemplos que muestran a la mujer como un saco de boxeo ("punching bag"), los niños se criarán creyéndose con el derecho de maltratar y golpear y las niñas se criarán con la idea consciente o inconsciente de que tienen que aguantar el maltrato en silencio "por amor".
 

El problema es mucho más complejo de lo que planteo en estas cortas líneas.  Simplemente comparto estas observaciones para crear consciencia de la realidad que vivimos y estimularnos a tomar decisiones y acciones que de alguna manera cuestionen y pongan en evidencia la educación patriarcal que seguimos transmitiendo a nuevas generaciones.  La pila de cadáveres que sigue creciendo mientras escribo estas líneas y tu las lees no tiene nada de "sexy" ni de romántico.  A la violencia doméstica hay que ponerle punto final.

UPDATE (13 de septiembre de 2014): Mi amiga Lidia Amparo Añorga tomó la foto que vemos arriba, transitando por la ciudad de Miami, FL, en Septiembre de 2014.  Es una muestra adicional de cómo nuestra cultura machista sigue glorificando la violencia doméstica.  "Se me sale lo de boricua" o "...de cubano" o de... "YOU NAME IT".  Pero lo cierto es que no hay nada de lo cual enorgullecerse cuando el abuso es celebrado como una virtud.  Todas y todos en la sociedad debemos hacer nuestra parte para erradicar este mal.

sábado, 15 de octubre de 2011

El Jesús no predicado

Por Rvdo. Obed Juan Vizcaíno Nájera
Iglesia Presbiteriana Reformada. Maracaibo- Venezuela.

Camina Jesús, por  caminos polvorientos,
Por  calles oscuras de  pueblos y ciudades.
Busca lo que se había perdido. su rostro está cansado, su cuerpo sudoroso ,los pies empolvados.
Camina buscando entre las ruinas, a aquellos que la religión ha desechado, olvidados por los reyes y gobernantes.
Hombre extraño que hace amistad con los sin casta.
Habla con los que saquean al pueblo, cobrando impuesto para Roma, arrebatando la cosecha,
El pan de la boca de la gente.
Come con los pecadores, es amigo de prostitutas, duerme en sus casas.
Predica a quienes se les ha prohibido la entrada al gran templo sagrado, monumento ancestral  y grandioso hecho con grandes piedras.
Habla con extranjeros y extranjeras, perros infieles que comen las migajas de las mesas de verdaderos herederos.
Por ahí anda, sanando  a la servidumbre de los  romanos, anda con mujeres, habla con ellas, 
Se deja tocar por gente de dudosa reputación, que acarician sus cabellos y besan sus pies, desperdicia el valor de las riquezas, del poder, 
Dice que los pobres siempre estarán con nosotros, les llama bienaventurados, y les regala el Reino.
Convive con leprosos, predica a ciegos que arrastran pecados ancestrales,
¿Pecarían ellos o sus padres?
Camina entre las calles oscuras, busca a quien consolar, a quien sanar,  ovejas perdidas de Israel, pastoreadas por falsos  profetas, maestros hipócritas que cuelan el mosquito, pero se tragan el camello.
Predica una religión extraña, que vendamos lo que tenemos y  lo entreguemos a quienes no lo han trabajado.
Ama a la chusma y dice ser Rey.
¿Para que sirve un Rey así?
Señor de miserables, de pescadores, campesinos  y obreros
Va por los caminos poniendo como ejemplo  a samaritanos y prostitutas, proclamando un Evangelio imposible.
Va derribando mesas y barreras, rompe los velos que separan los lugares santos,  de aquellos  espacios contaminados  por donde andan los olvidados, los impuros y pecadores.
Anda Jesús, todavía despreciando a los Herodes,
convive con quienes sufren hambre de todos los días, la ausencia de amor de quienes dicen ser profetas, sacerdotes y maestros.
Va invitándoles a su fiesta, celebración de liberación.
Por ahí camina Cristo, teniendo compasión por quien sufre, por los pobres.
A todos y a todas les dice:
-“Venid a mí,
Les haré descansar”-.