Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como ministerio

¿Quién? ¿Yo? — ¿Cómo saber que Dios me está llamando a un oficio eclesial?

Imagen
[ DEL BAÚL DE RECUERDOS:  Escribí esta breve reflexión para el Calendario de Misión  del Sínodo Presbiteriano Boriquén en Puerto Rico, publicado en el año 2003. La (re)publico aquí en su integridad con algunos ajustes pare reflejar lenguaje incluyente. El arte fue realizado por el Rev. Dr. Pablo Rojas Banuchi (QEPD): lo incluyo aquí con gratitud a Dios, honrando la memoria de quien fuera mi amigo de la infancia y compañero ministerial en la Iglesia Presbiteriana (EEUU).] Mucho hablamos en la Iglesia sobre el llamado o los llamados de Dios, pero usualmente lo relacionamos con «otra gente». Pero, ¿Qué pasa cuando se trata de una o uno mismo? ¿Has sentido el llamado de Dios a servirle? ¿Cómo puedes saber que Dios te está llamando? y ¿Cómo puedes saber a qué Dios te está llamando? Lo que te voy a compartir no es una receta mágica, simplemente son algunas reflexiones sobre el llamado de Dios que parten, por supuesto, de la experiencia personal y eclesiástica. En primer lugar, el ...

Una última cena

Imagen
Hoy oficié mi última Santa Cena / Eucaristía como pastor en la Primera Iglesia Presbiteriana Hispana en Miami. La experiencia me resultó significativa y saturada de fuertes emociones por varias razones… Primera , luego de 25 años (y medio) de ministerio parroquial en tres congregaciones, la vocación me lleva a una función distinta —comenzando a principios del próximo año, junto a mi amada Vilmarie Cintrón-Olivieri, como «Enlaces Regionales de la Iglesia Presbiteriana (EEUU) para la región del Caribe». Segunda , utilicé utensilios de comunión forjados para la Asamblea General #217 (2006), los cuales me fueron obsequiados por la Iglesia Presbiteriana en Hato Rey con motivo de mi décimo aniversario de ordenación (1996-2006). Y, Tercera , el Sacramento de la Eucaristía tiene un lugar especial en mi corazón. En la tradición cristiana reformada decimos que los sacramentos son “señales y sellos del pacto” de Dios con su pueblo y “señales visibles de una gracia invisible”. En estas dos décad...

Ancianos, sacerdotes y escribas

Imagen
¿Les ha pasado alguna vez que, releyendo algún pasaje bíblico que hayan leído muchísimas veces, de pronto encuentran allí algo que no habían visto antes? A mí me ocurrió recientemente. Estaba leyendo en voz alta el pasaje de Marcos 8.27-38 para ofrecer luego una plática, cuando de pronto allí vi algo que no había observado previamente. Este es un pasaje que se lee al menos, una vez cada tres años, en aquellas iglesias que siguen el leccionario común (una serie de lecturas bíblicas en para cada semana en un ciclo trienial). Se trata de uno de los avisos de Jesús sobre el destino que le esperaba al final de su jornada ministerial. Es un pasaje que ha sido cantera para muchísimos sermones y estudios bíblicos. Es un pasaje que en mis años de labor pastoral he estudiado minuciosamente. Pero ayer, hubo un detalle que saltó de la página y cautivó mi atención. Jesús estaba hablando de su sufrimiento futuro: nada fuera de lo que por estudio, repetición, y tradición conocemos y que ocupa u...

Y en mi pecho tendrás un lugar: Graduación de La Progresiva 2013

Imagen
«Progresiva, qué tierno es tu amor. ¡Cuán intensa es la fe dulce y viva que tú sabes brindar con ardor!»** Hoy tuve la oportunidad de participar en la graduación del grupo de duodécimo grado de La Progresiva Presbyterian School . Al igual que el año anterior, compartí palabras de reflexión tanto para los graduandos, como para sus familiares y amistades presentes.  Confieso que nunca he sido amante de las graduaciones. No obstante, desde que estoy involucrado con el Colegio Presbiteriano La Progresiva como resultado de mi labor pastoral con la Primera Iglesia Presbiteriana en Miami , estoy viendo los ejercicios de graduación desde perspectivas muy distintas a las que había considerado en años anteriores.  Las experiencias forman y cambian a las personas, y yo no soy una excepción a esa realidad.  Las experiencias me siguen formando y transformando con el pasar del tiempo. Más allá de los breves minutos en los que compartí mis reflexiones, tuve la oport...

No tienes que ser pastor ni pastora

Imagen
A través de los años he conocido cristianos(as) devotos que quieren servir al Señor de todo corazón pero no ven el ministerio pastoral como una opción real para sus vidas. Siempre les respondo de la misma manera : "no tienes que ser pastor(a)". Aún en las filas de la Iglesia Presbiteriana, una iglesia que afirma "el sacerdocio de todos los creyentes", se ha perpetuado la noción del pastorado como la respuesta suprema al llamamiento del Señor a su servicio. Todavía resuena en mi memoria el eco de voces celebrando que yo había sido llamado "al Santo Ministerio", refiriéndose a la vocación pastoral. Lo cierto es que todos los ministerios son "santos", no hay ninguno más "santo" que los demás. "Santo" significa consagrado, dedicado al servicio del Señor... y para eso no hay que ser pastor(a). Esa noción clericalista nos lleva a subvalorar el llamado que el Señor hace a todos los creyentes. También nos lleva a colocar en h...