jueves, 7 de noviembre de 2019

Para leer La Biblia

No es un secreto que la religión cristiana afirma la importancia de Las Escrituras Sagradas - La Biblia - como autoridad en materia de fe y práctica. En la cristiandad hay gran diversidad de acercamientos a la interpretación de las Escrituras, en un gran continuo que va desde quienes creen -en un extremo- que todo el contenido ha sido verbalmente dictado por Dios hasta quienes creen -en el otro extremo- que se trata de un conjunto de escritos tan condicionados por las culturas que los produjeron que apenas se puede reclamar alguna inspiración divina en ellos. No importa en cual parte de este continuo se ubiquen, lo cierto es que para quienes profesan la fe cristiana, La Biblia tiene un valor singular.

Ahora bien, a través de mis décadas en la fe cristiana, y específicamente en la labor pastoral, encuentro algo que me parece paradójico: por más que digan reconocer la importancia de La Biblia, lo cierto es que un gran número de cristian@s no toma tiempo para leer su contenido, más allá de unos pocos versos “favoritos”. Para decirlo aún más claro: he visto que la ignorancia o el analfabetismo bíblico es rampante, cosa que contradice el discurso del gran aprecio que dicen tenerle a La Biblia.

No se puede tapar el cielo con una mano: por un lado la lectura no es un hábito cultivado por la población en general, y por el otro, las Escrituras Sagradas son una colección de documentos de difícil comprensión - si no se cuenta con las herramientas de estudio apropiadas.  Dicho esto, como suelo recordarle a mi audiencia, si uno pretende profesar la fe cristiana, es importante leer y conocer el contenido de La Biblia.

Ahora bien, a quienes interesen comenzar a leer La Biblia con la intención de cultivar su fe cristiana, les comparto algunos consejos y sugerencias:

→ No comiencen a leer desde "el principio", es decir, no empiecen a leer el Génesis. Recuerden que La Biblia no es un libro, sino que es una biblioteca, una colección de escritos de distintos géneros, distintos autores y distintos contextos. Algunos de sus documentos son más complicados para comprender que otros.

→ Tengan conciencia de que entre los documentos que componen La Biblia, encontrarán escritos inspiracionales, pero también encontrarán historias de horror. Por tanto, no asuman que todo lo que lean son instrucciones divinas para ponerlas en práctica o tomarlas de forma literal. Hay historias que sirven como ejemplo de lo que simplemente no se debe hacer...

→ En la fe cristiana nos identificamos como discípul@s, gente que busca seguir a Jesucristo en el camino de la vida, por tanto, enérgicamente sugiero que den prioridad a leer los primeros libros del Nuevo Testamento, en el siguiente orden:

  • Marcos 
  • Mateo
  • Lucas
  • Hechos
  • Juan

Comenzar por ahí nos debe dar un cuadro general de quién fue/es Jesucristo, cuál fue/es el contenido de sus enseñanzas y cómo llevó a la práctica su mensaje en la vida cotidiana, es decir, en su forma de relacionarse con Dios, consigo mismo y con las demás personas. Ese debe ser nuestro fundamento.

→ Habiéndonos familiarizado con el mensaje y la visión de Jesucristo, entonces podemos continuar leyendo el resto del Nuevo Testamento y los documentos del Antiguo Testamento, teniendo siempre el testimonio y la vida de Jesucristo como medida para considerar y  sopesar todo lo demás. En la fe cristiana afirmamos que Jesucristo (no la Biblia) es LA Palabra de Dios. Por lo tanto, Jesucristo es “el lente” a través del cual debemos “leerlo” todo. La Carta a Los Hebreos, en el Nuevo Testamento, provee una afirmación que resume muy bien este planteamiento: “Dios, que muchas veces y de distintas maneras habló en otros tiempos a nuestros padres por medio de los profetas, en estos días finales nos ha hablado por medio del Hijo (1:1-2).

→ Leamos siempre con un profundo sentido de humildad, reconociendo nuestras limitaciones, con la apertura a aprender y considerar nuevas perspectivas, sin miedo a preguntar, cuestionar y repensar ideas y preconcepciones, confiando siempre en la dirección divina a través del proceso.

Espero que estos consejos y sugerencias les sean de utilidad en el viaje a través de Las Escrituras Sagradas. Si quieren leer un poco más sobre acercamientos a la lectura e interpretación de La Biblia, pulsen en los siguientes enlaces:

Leyendo Las Escrituras Sagradas

Génesis, La Creación, y los dinosaurios

El Señor le dijo: "Hipócrita"

Bibliolatría

El Señor salió al encuentro de Moisés y quiso matarlo

La sangre de tus enemigos

¿Tienes alguna duda o pregunta sobre lectura e interpretación? Escríbeme a pastor696@gmail.com y con gusto continuamos la conversación.





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