sábado, 17 de diciembre de 2011

En un púlpito responsable...

Un sermón no es un discurso con frases bonitas y/o clichosas para entretener y complacer la audiencia durante 20 o 30 minutos. Un sermón requiere seriedad en el proceso de preparación y entrega. Requiere oración, lectura, investigación y reflexión para poder extraer de los textos antiguos un mensaje pertinente que confronte, inspire y motive a la transformación de nuestras relaciones con Dios, con el prójimo, con la naturaleza y con el propio ser, de tal manera que encarnemos poco a poco lo que Jesucristo enseñó y practicó: eso que él llamaba «reino de Dios» ... paz, justicia, dignidad, equidad, compasión ...

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